Existencia y el mundo objetivo

El mundo objetivo

Hace un tiempo encontré la siguiente historia:

Había una vez un monje que había dedicado toda su vida a practicar el budismo. Cierta noche, mientras se hallaba paseando, pisó algo viscoso y creyó que se trataba de un sapo. Entonces se llenó de pesar por haber transgredido el precepto de respetar la vida.

Aquella noche soñó que cientos de ranas solicitaban su vida a cambio. A la mañana siguiente el monje estaba desolado pero, cuando volvió al lugar, descubrió que sólo había pisado una berenjena marchita. En aquel mismo instante todo su desasosiego se desvaneció y comprendió por primera vez el significado de la frase: “El mundo objetivo no existe”.

A partir de ese incidente supo cómo practicar Zen.

Existencia

Si bien, en cuanto a la historia narrada es claro el mensaje detrás de que “el mundo objetivo no existe”, en la ciencia de la vida el mundo objetivo, por definición, existe:

existencia, del latín: ex (fuera) y sistere (el ser, la esencia).

Por lo tanto, existencia se refiere al ser manifiesto, a lo visible, a lo tangible o al llamado mundo objetivo; dicho de otra forma, la existencia y el mundo objetivo son uno y lo mismo.

Universos, macro y micro

Existencia y realidad

A partir de esta entrada y de la anterior (sentir y realidad), ahora es fácil comprender que hablar de lo que es, es hablar de lo que es real e intangible, mientras que hablar de lo que existe, solamente es hablar de lo tangible, al margen de su realidad, es decir, de que sea o no real.

Dicho de otra forma, esto significa que ambos, tanto lo real como lo irreal, tienen existencia (una expresión visible) y que, por lo tanto, para saber si “algo” que vemos o que es tangible de alguna forma, es real o no, entonces es preciso determinar si ese algo es o no la expresión o manifestación de la verdad, de lo real o de lo que se apega al ser.

Se vuelve evidente que para lograr lo anterior, primero debe adquirirse la información correcta respecto al tema en cuestión, estudiarla y razonarla de manera correcta para convertirla en un conocimiento, y luego ponerla a prueba para entonces convertirla en un entendimiento.

Sin un entendimiento de la matemática, ¿podrías saber cuál de las dos siguientes es la expresión correcta, real y verdadera: “2+2=7” o “2+2=4”?